A Melería de Trasalba

En mi casa siempre hemos tenido abejas y su dulce miel. Por muchos años fue mi padre quien se encargó de esta delicada, deliciosa y exigente actividad. Llegado el momento de tomar el relevo, decidí  montar mi propia colmena, siempre bajo la atenta supervisión de mi padre. Desde entonces, el colmenar  ha ido creciendo y ahora ya cuento con un pequeño apiario.

Trabajar diariamente con las abejas  me aporta gratos momentos y una amena tranquilidad. Despertó el amor y respeto por la naturaleza que tanto merece y de la que no siempre somos muy conscientes.

Si estar en contacto con las abejas, observarlas, cuidarlas e incluso mimarlas me hace feliz, por qué no compartirlo con otras personas.

Por este motivo decido embarcarme en  este nuevo proyecto, llegar a todos vosotros a través de esta página con el fin de formar una familia más grande entre todos y emulando a las abejas –priorizar el interés de la comunidad sobre el ánimo individualista.